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Wixy

Qué pasa con tu web si dejas la plataforma

Antes de contratar una página web, pregunta qué te llevas si te vas: código, contenido, dominio e historial. Las preguntas que hacer, y qué responde Wixy.

Wixy 4 min de lectura

Casi nadie pregunta esto al contratar. Se pregunta cuánto cuesta, cuánto tarda y si va a quedar bonita. Y la pregunta que más dinero decide a los tres años es otra: ¿qué me llevo si me voy?

La respuesta, en la mayoría de plataformas, es incómoda. Por eso no se pregunta.

El rehén tiene cuatro piezas

Una página web no es una cosa: son cuatro. Y cada una se puede quedar secuestrada por separado.

1. El código. En un constructor visual, tu web no es código: son datos de un lienzo, en un formato que solo entiende ese constructor. La «exportación», cuando existe, es un montón de HTML generado que nadie puede editar con sentido. Es una foto de tu web, no tu web.

2. El contenido. Los textos, las entradas del blog, los productos con sus precios y sus fotos. Si viven dentro del lienzo, se van con él. Si viven en una base de datos con una API, salen en un fichero y entran en otro sitio.

3. El dominio. Es la pieza que más se olvida y la que más duele. Si la agencia registró tunegocio.com a su nombre, el dominio es suyo, y con él tu posicionamiento, tus tarjetas de presentación y tu correo. No hay exportación que arregle eso.

4. El historial. Todo lo que se cambió, cuándo y por quién. Casi ningún constructor lo tiene: tienen un botón de deshacer que dura una sesión.

Las preguntas que hay que hacer antes de firmar

Cópialas tal cual:

  • ¿El dominio está registrado a mi nombre, en un registrador al que yo tengo acceso?
  • ¿Puedo exportar el código de la web en un formato que otro equipo pueda seguir editando?
  • ¿Puedo exportar el contenido (páginas, entradas, productos, imágenes) en JSON o CSV?
  • ¿Las imágenes están en una carpeta mía o mezcladas con las de otros clientes?
  • ¿Qué pasa con la web publicada mientras hago la mudanza?
  • ¿Se conserva el historial de cambios, o solo la última versión?

Si alguna respuesta empieza por «bueno, en realidad…», ya sabes lo que hay.

Qué responde Wixy

Lo decimos así: gestionado, no secuestrado. Y cada pieza tiene su respuesta en el código, no en el contrato.

Tu web es código de verdad. Ficheros de Astro (el hero, el pie, la plantilla del blog) que cualquier desarrollador puede abrir, leer y modificar. Cuando un cliente se va, se lleva todos sus ficheros con su historia completa: su equipo los abre con la línea de órdenes de la plataforma, desde cualquier versión, y si lo quiere todo junto, se lo preparamos nosotros. No es una foto: es la web.

Tu contenido está en una base de datos con API. Páginas, entradas, productos, categorías, formularios y sus envíos salen por la API en JSON, y los envíos de formulario también en CSV. Las imágenes viven en una carpeta propia de tu cuenta, separada de la de cualquier otro cliente, con sus tamaños ya generados.

El dominio es tuyo. Lo registras tú, a tu nombre y en el registrador que prefieras, y lo apuntas a Wixy. Si te vas, cambias a dónde apunta y listo.

Cada cambio es una versión. Quién lo hizo, cuándo, con qué instrucción, qué ficheros tocó y cuánto costó. Ese historial se puede recorrer, comparar y restaurar, y la versión publicada y la anterior no se borran nunca, pase lo que pase con la retención de tu plan.

Y mientras tanto, tu web sigue publicada. Sin saldo de créditos, con el plan en pausa o en mitad de una mudanza, lo que está publicado sigue publicado. En el plan gratis, además, tu web vive en tunombre.wixy.app para siempre y sin tarjeta.

Por qué lo hacemos así

Porque es lo único coherente con vender que tu web es código. Si el código fuera nuestro, «código de verdad» sería un eslogan. Como es tuyo, es una garantía: el equipo que la mantiene puede ser el nuestro, el tuyo o el de otra agencia, y la web es la misma.

Y porque un cliente que se queda porque no puede irse no es un cliente: es un rehén. Preferimos a los que se quedan porque la web funciona, porque los cambios no la rompen y porque, cuando algo sale mal, vuelve como estaba en segundos.

Antes de irte de cualquier sitio, un consejo

Sea cual sea la plataforma, haz esto hoy, con calma, y no el día que te vayas con prisa:

  1. Comprueba en el registrador quién figura como titular del dominio.
  2. Pide una exportación completa y ábrela. Mira si lo que hay dentro se puede editar.
  3. Guarda una copia del contenido en JSON o CSV.

Si esas tres cosas están en orden, la mudanza es un trámite. Si no, no la hagas con prisa: el que tiene prisa es el que paga. Y si estás comparando opciones, la página de precios responde esta misma pregunta para cada plan, y la de seguridad explica cómo se separa lo tuyo de lo de los demás.

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